Desesperación.

No sabía que perder mi futuro era tan aterrador, hasta que lo perdí.

Estuve en el mundo de la oscuridad y la desesperación, en cual no yacía luz, tampoco esperanza alguna. Intentaba transmutar todo aquello que me rodeaba, todo estaba irreconocible y descompuesto, toda sensación corpórea era amarga... sin valor alguno; con cada recuerdo aumentaba el vacío interno, un vació en el cual se desaparecieron sueños y esperanzas.

Desde la soledad de mi habitación me pregunto:
-¿Saldré? -Es difícil dicta mi cabeza.
-¿Seguiré arruinando mi futuro con la oscuridad del pasado? 

Ahora estoy pensando, buscando, yendo tras mis pasos y  recordando el momento en el que erré...




Fotografía: John Alvarado.

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